jueves, 27 de marzo de 2014

FIBROMIALGIA

FIBROMIALGIA
SÍNTOMAS PRINCIPALES
DOLOR MUSCULOTENDINOSO
Casi sin excepciones se presenta como enfermedad de los tejidos mesenquimatosos (conjuntivo, tendones, músculos y –no siempre- huesos) con inflamaciones extraarticulares dolorosas, crónicas o recidivantes, en diferentes puntos. Las zonas más afectadas son, lógicamente, los ligamentos, tendones, músculos y los límites entre cartílagos y huesos. Los dolores suelen ser de localización cambiante, pero las zonas comúnmente afectadas son las lumbares, las cervicales y las áreas periarticulares de las grandes articulaciones. Las molestias son especialmente intensas por las mañanas y se ven incrementadas por acción del frío, la humedad, el estrés psíquico y el sobreesfuerzo. (2)
FATIGA
En los inicios del proceso la fatiga es muy intensa al despertarse (sueño no reparador) pero suele disminuir con cierta rapidez. Cuando la fibromialgia se va instalando la fatiga se intensifica y no desaparece fácilmente. La intensifican el estrés, las emociones negativas y el cambio climático. En su punto álgido obliga forzosamente a reposar acostado o sentado. Hay una fatiga persistente y reactiva, acompañada de una resistencia física y mental reducida, que a menudo interfiere con la capacidad del paciente para hacer ejercicio. (1,2)
TRASTORNOS DEL SUEÑO
Los pacientes con fibromialgia presentan un síndrome llamado “anomalía alpha EEG”, que implica que los períodos de sueño profundo son interrumpidos por lapsos de actividad cerebral similares a los de la vigilia. El resultado es que, por muchas horas que “aparentemente” se duerma, el afectado se levanta cansado. En ocasiones también se presentan apnea, nerviosismo de piernas, bruxismo y espasmos musculares, durante el tiempo de sueño. Los somníferos y tranquilizantes para dormir solo alargan las fases de sueño “de mala calidad”.
CAUSAS MÚLTIPLES
A pesar de que se han encontrado varias alteraciones metabólicas relacionadas con la fibromialgia como el déficit de serotonina, disminución de triptófano, estrés asociado, etc., no se sabe si estos trastornos son causa o consecuencia. Lo que sí parece claro es que en todos los casos hay una sensibilidad o intolerancia a ciertos productos químicos. Hay varias evidencias que señalan una correlación marcada entre la habilidad del cuerpo para desintoxicar sustancias xenobióticas y enfermedades crónicas como la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica (13,20,21). Esta sensibilidad hace sospechar que son pacientes con algún déficit enzimático en el sistema p450 (13,20).

ALIMENTOS PROBLEMÁTICOS PARA EL SISTEMA P450:

Un hígado cansado y sobrecargado genera gran variedad de síntomas físicos, como: dificultades para asimilar alimentos, inapetencia, dolores de cabeza al despertar o después de comer, boca pastosa, lengua blancuzca o amarillenta, sabor amargo en la boca, hinchazón de vientre, acumulación de gases, náuseas, vértigo, piel amarillenta, cutis graso, granos, catarro, estreñimiento, heces poco consistentes y/o de color amarillento, insomnio en las primeras horas de la noche y dificultades para despertar por la mañana, picazón de piel, caspa, caída del cabello, migrañas, cefaleas, dolor en la nuca, síndrome premenstrual (catabolismo hormonal), fatiga muscular, edemas, calambres, mala circulación venosa, coloración verdosa del rostro y los ojos, fobia a la luz, dificultad para permanecer al viento, problemas de visión, afecciones oculares, precoz pérdida de la vista, caspa, etc. La afección de la Vesícula Biliar que está íntimamente relacionada con la salud hepática tiene como síntomas más característicos: dolores de caderas, migrañas (localizadas sobre todo en la sien derecha), boca amarga por la mañana, vómitos ácidos, tensiones en el hombro derecho, dolores en las articulaciones (rodillas en particular), cuello rígido, ansiedad e insomnio, etc. El color de la piel suele ser pálido o amarillento, tonalidad que también se evidencia en los ojos.




·                    Aminas biógenas: Algunos alimentos, como el chocolate, el vino, la cerveza o las conservas de pescado, cuentan con una alta concentración de aminas biógenas como la histamina, la tiramina, la feniletilamina o la serotonina, que necesitan una mayor cantidad de enzimas hepáticas desintoxicativas. Los desencadenantes relacionados con los alimentos pueden abarcar (Wilson, 2007): Cualquier alimento procesado, fermentado, adobado o marinado; productos horneados; chocolate, café químico, edulcorantes como aspartamo; productos lácteos; alimentos que contengan glutamato monosódico (GMS); alimentos que contengan tiramina que incluyen el vino rojo, el queso curado, el pescado ahumado, los hígados de pollo, los higos, algunas legumbres, etc.; frutas (aguacate, plátano, cítricos); carnes que contengan nitratos (como el tocino, los perros calientes, el salami, las carnes curadas). Nueces; cebollas; mantequilla de cacahuete; etc.
·                    Compuestos fenólicos: Presentes en productos como el chocolate, el té o el café, algunos compuestos fenólicos, como los flavonoides, anulan la acción de las enzimas que procesan las aminas biógenas, con lo que se produce un aumento de su nivel en el organismo y, por consiguiente, el riesgo de sufrir migraña (Maintz, 2007).
·                    Aditivos alimentarios: El glutamato monosódico y el aspartamo se usan para ensalzar el sabor de los alimentos; el primero, como potenciador del sabor y el segundo como edulcorante. El glutamato y el aspartato, componentes químicos de dichos aditivos, son aminoácidos que actúan en el organismo como mediadores de la inflamación, lo que explicaría el inicio de la migraña asociada al consumo de productos que llevan estos aditivos, como los productos precocinados, golosinas o repostería, entre otros (Koehler, 1988; Lipton, 1988).
·                    Migraña y alergia alimentaria: La asociación entre alergia alimentaria y migraña y su relación con el sistema p450 se investiga desde hace décadas. Ya en los años 30 se estableció que dos tercios de los de los pacientes con cefaleas experimentaban mejoras sustanciales con dietas de eliminación. El contacto entre el alérgeno -proteína del alimento que resulta tóxica para las personas con alergia- y un anticuerpo que fabrica el organismo, la inmunoglobulina E específica (IgE), da lugar a una mayor liberación celular de histamina y otras aminas, que provocan inflamación y que actúan como desencadenantes de la crisis de migraña en personas hipersensibles o alérgicas a ciertos alimentos. Entre los alimentos identificados como más alergénicos se encuentran la leche (Ratner, 1983), huevos, pescado, marisco, frutos secos, leguminosas (cacahuete y soja), y algunas frutas (melocotón, albaricoque, ciruela, cereza, fresa y kiwi). Una vez diagnosticada la alergia o la intolerancia alimentaria, la migraña puede desaparecer con una dieta de exclusión, en la que no se incluyan los alimentos alergénicos. Y si la persona no tiene alergia, pero sí hipersensibilidad a algún alimento, experimentaría una notable mejoría con la dieta (Grant, 1979; Monro, 1980).

Desintoxicación hepática fundamental:
·         Rábano negro: detoxificante hepato-bilio-pancreático y renal. Adaptógeno y digestivo.
·         Alcachofera: drenaje hepato-biliar
·         Bardana: detoxificante hepático, renal y linfático.
·         Romero: detoxificante hepático. Digestivo.
·         Diente de León: detoxificante hepato-biliar, renal y linfático. Diurético, hipolipemiante.
·         Sauco: detoxificante renal, linfático, diurético y febrífugo.
·         Solidago: detoxificante renal. Diurético.

·         Arándano rojo: antiséptico urinario e intestinal